El nombre de Autilla parece proceder del adjetivo latino “altam” y el sufijo “elam” que vendría a significar “el lugar de la pequeña altura”. Lo “del Pino” alude a “cerro peñascoso”. Por tanto nada tiene que ver con “pájaros autillos” ni de “pinar cercano” como se ha venido afirmando. 

Ya a finales del siglo XI se citaba al lugar como “Villa Ota y Villa Otiella” en alusión a villa altilla, colgada de un páramo a 860 metros, de allí que se la conozca por su Mirador de Tierra de Campos. De las faldas de sus altozanos se descuelga un ingente número de bodegas donde se criaron buenos caldos y, hoy día, se han convertido en merenderos y mesones. Estuvo Autilla amurallada, conservando aún alguna de sus puertas.

La iglesia parroquial, dedicada a la Asunción, data del siglo XVI al igual que su ermita de las Angustias, cercana a las eras de la localidad, donde es digno admirar unas casetas originales con techo de bóvedas copulares; tal ermita guarda interesantes obras de imaginería sacra.

Conserva la iglesia de la Asunción una interesante escultura de la Piedad del siglo XVI, un retablo salomónico y una escultura de San Roque del siglo XVI, obras que bien se pueden atribuir a Simón de Berrienza; el Crucifijo del ático, y otras diversas obras artísticas, son dignas de ser conocidas y admiradas.

La ermita de Nuestra Señora de las Angustias es un edificio de una sola nave, con arco triunfal de medio punto y bóvedas de arista y con espadaña. Su retablo mayor es de estilo rococó, guardando en el nicho central una bella Piedad policromada y atribuible al citado Simón de Berrienza. En las que fueron sus escuelas se ha instalado recientemente un Museo Etnográfico, guardándose en él diversos aperos y útiles de labranza de épocas pasadas y otros materiales autóctonos de la comarca de Tierra de Campos.

Conserva el caserío destacadas casas solariegas con diferentes blasones, destacando sobre manera una de la calle San Antón del siglo XVI.